CUENTOS CLÁSICOS BRASILEÑOS – LA VIDA DEL HOMBRE


Dios creo al hombre, empezo el narrador. Y le dijo: Tú serás el señor de la tierra, el animal superior. Grandes  trabajos y sorpresas te esperan., pero en todo triunfarás si pones de tu parte. Tu felicidad depende mucho de tu voluntad. Vivirás treinta años.


El hombre escucho y calló.


Dios creo al burro y le dijo:

Vas a vivir como esclavo de hombre; cargaras a el y a todos los fardos que te pusiera sobre la espalda. Seras bastante discreto y paciente para soportar, ademas de la pesada carga, las privaciones que te fueran impuestas durante el viaje. Viviras ciencuenta años.


El burro meditó y respondió:


Esclavizado, con cargas y privaciones, y vivir cincuenta años. Es mucho señor; me basta con treinta.
Dios creo al perro y le dijo:


Vas a ser compañero del hombre, a quien cuidaras en su puerta, siempre alerta, sirviendo con entera obediencia, aun cuando no recibas más que un hueso para matar el hambre. Sufrirás azotes, pero humilde y fiel, tendrás que lamer la mano que te castiga. Vivirás treinta años.


El perro pensó y replico:


Vigilar día y de noche, ser azotado, padecer hambre y vivir treinta años. ¡No señor! Apenas quiero diez.


Dios creo al mono y le dijo:


Tu oficio es alegrar al hombre, saltando de rama en rama en atado a un cepo; procuraras, imitándole los gestos, remedándole y haciendo piruetas, disiparle la tristeza y cambiarle el humor. Vivirás cincuenta años.


Y el mono pestaño y le dijo:


Señor; es demasiado para tan ingrato destino, me basta con vivir treinta años.
Entonces tomando la palabra, dijo el hombre:


Veinte años que el burro no quiere, veinte años que el perro devuelve, veinte que el mono rechaza, ¡dámelos, señor!, que treinta años es muy poco para ser el rey de los animales.


Tómales accedió el creador. Vivirás noventa años, pero con una condición; cumplirás en toda tu vida, no solo tu destino, sino también el del burro, el del perro y el del mono.


Y así vive el hombre.
Hasta los treinta: fuerte y corajudo, resistente; arrostra los peligros y dificultades; lucha con resolución, vence y domina: es hombre.


De los treinta a los cincuenta, tiene familia y trabaja sin reposo para sustentarla. Cría a los hijos, se fatiga por su educación y les garantiza un futuro. Sobre el se acumulan las cargas del burro.


De los cincuenta a los setenta, esta de centinela de la familia. Delicado y dócil, su deber es defenderla, pero ya no puede hacer valer su voluntad. Contrariado, se humilla y obedece: es perro


De los setenta a los noventa, sin fuerzas, curvado, torpe y arrugado vegeta a un lado, inútil y ridículo. Hace reír con su gula, su caducidad y su propia cólera. Sabe que nadie lo toma en serio, pero se resigna y toma gusto en ser el payaso de los niños: es mono.

  • Xavier marques(1861-1942) nació en ihla de itaparica (Brasil). Periodista. Abarco diversos géneros: cuento, ensayo, poesía, novela. Obras: Boto e cumpanhia, Jana e Joel (novela), a cidade encantada (cuentos)



referencias
cuentos clasicos brasileños: Jack James Flores Vega

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