Resumen de: Recuerdos del porvenir, Elena Garro

Recuerdos del porvenir

Este libro (Recuerdos del porvenir) se encuentra narrado en dos partes en donde la primera de ellas narra por completo la regencia de los militares en Ixtepec. Francisco Rosas que era un joven sanguinario general, logra asumir el gobierno del pueblo junto con todos sus hombres. Los habitantes se ven bajo la represión de repente en el gobierno negro que busca solo el sofocar a la rebelión cristera. Es cuando Juan cariño, el antiguo presidente municipal, es desplazado de su cargo y los habitantes deben de adaptarse por completo lo mejor que pudieran a este nuevo régimen.

Rosas es conocido por ser un personaje sumamente complejo, que se encuentra enamorado de Julia, ella en una apariencia completamente mundana y artificial se encuentra profundamente perturbada luego de que un hombre la estuviera buscando. Para ese entonces, Rosas la encuentran y si fuera sido posible para el dar una orden para acabar con el hombre que había perturbado la mente de julia, lo podía haber hecho.

Este recién llegado llego completamente solo para inyectar nuevos bríos al pueblo y regalar una luz de esperanza que los hiciera salir adelante a través del teatro y de la poesía. Un buen día, Rosas decidió hacerle desaparecer, salió en su búsqueda en casa de los Moncada pero no logro encontrarle, el hombre desapareció por completo en la niebla y con él, se llevó a la amada Julia de Rosas.

En la segunda parte, esta se refiere a la decadencia de un Rosas completamente despechada y más cruel que nunca que comienza a hostigar a todo el pueblo de Ixtepec. Las provocaciones llegaron a su punto máximo en donde la iglesia fue cerrada por completo, sacristán muerto y el sacerdote desaparece. En general sospecha, que todo el pueblo protege al sacerdote mientras buscan maneras de ayudarlo a escapar de una forma u otra.

Los habitantes de Ixtepec urden en una conspiración que finalmente logra ser descubierta durante una fiesta, los alzados fueron asesinados o apresados, incluyendo al sacerdote que mantenían oculto. Esa misma noche, Isabel Moncada, se vuelve la mujer de Francisco Rosas, el general completamente atemorizado por la fuerza de Isabel, decide no fusilar a Nicolás Moncada y lo deja escapar, sin embargo, el joven regresa por su propia voluntad para ser ejecutado. Isabel se encontraba consciente de que amaba al asesino de su hermano, fue en búsqueda de paz y pidió perdón en la capilla del pueblo pero al último momento, decidió arrepentirse.

Recuerdos del porvenir, Elena Garro